Para alimentar a la creciente población mundial, los agricultores deberán producir más alimentos en los próximos 50 años que los que han producido en los últimos 10,000 años.

Estamos trabajando para duplicar el rendimiento de nuestros cultivos básicos para el año 2030. Este aumento en el rendimiento se obtendrá de una combinación de mejoramiento genético avanzado, biotecnología y prácticas agronómicas mejoradas.


Nuestra meta

Estamos trabajando para duplicar el rendimiento de los cultivos de maíz, soya, algodón y canola de primavera entre los años 2000 y 2030. La población mundial continúa en aumento y, al mismo tiempo, hay una cantidad limitada de terreno apta para la producción agrícola. Para cumplir con las necesidades de la creciente población tenemos que ser más productivos con nuestras cosechas.

¿Cómo duplicamos la producción?

Estamos trabajando para duplicar el rendimiento de nuestros cultivos básicos para el año 2030, usando el mejoramiento genético, la biotecnología y mejores prácticas agronómicas pero, ¿qué significa eso realmente? Cuando hablamos sobre mejoramiento genético y biotecnología estamos hablando realmente de mejorar las semillas. Trabajamos para traer al mercado mejores semillas, semillas que produzcan plantas sanas y fuertes, que sean resistentes a las enfermedades y que puedan soportar condiciones ambientales adversas.

Mejorar las semillas

Usamos tanto la mejora genética como la biotecnología, juntos y por separado, para producir las mejores semillas posibles. Nuestro programa de mejora genética nos permite usar las mejores líneas de semillas para producir la próxima generación. Usamos la biotecnología para dar a las plantas características beneficiosas más allá de lo que se puede hacer con el mejoramiento genético tradicional.

Prácticas agronómicas mejoradas

Para poder producir más, los agricultores necesitan herramientas que los ayuden a aprovechar al máximo sus terrenos. Estamos trabajando para dar a los agricultores la tecnología y el conocimiento que necesitan para que sus cosechas tengan las mejores oportunidades de alcanzar su máximo potencial. Las prácticas de manejo agrícola van desde todo lo relacionado con la labranza correcta (cuándo y cómo un agricultor labra su campo), hasta la profundidad de la siembra (a qué profundidad plantar la semilla), y la población de plantas (cuántas plantas sembrar en una hilera y a qué distancia sembrarlas). Todos estos factores juegan un papel fundamental para producir más alimentos.