Para lograr la agricultura sostenible, necesitamos considerar no sólo qué herramientas usar, sino cómo usarlas.

Al crear nuevos métodos agrícolas más precisos, podemos usar la tecnología para ayudar a los agricultores a lograr más éxito en lo que siempre han hecho: usar su conocimiento para manejar problemas como insectos, condiciones climatológicas y variaciones del suelo.