La agricultura representa el mayor uso humano de terreno y agua. Por lo tanto, tiene un impacto potencial sobre nuestro planeta mayor que cualquier otra actividad humana.

Al mismo tiempo, la agricultura es una de las primeras afectadas por los cambios en nuestro ambiente. El aumento en las temperaturas, la sequía y las condiciones climáticas extremas son sólo tres de muchos problemas que debe enfrentar la agricultura para poder alimentar a la humanidad. En otras palabras, si te preocupa el ambiente, debe preocuparte la agricultura y viceversa.


Nuestra huella ecológica

Según algunos estimados, la agricultura usa actualmente el 60% del terreno cultivable en el planeta Tierra. También usa el 70% de nuestra agua dulce.

Hay distintas opiniones sobre cómo la agricultura puede cumplir con las necesidades de una población en aumento. Sin embargo, una cosa está clara: si tenemos que duplicar nuestra producción de alimentos en las próximas décadas, tendremos que ser más eficientes, pues es matemáticamente imposible duplicar la cantidad de terreno y agua que ya usamos.

La agricultura y el cambio climático

Como sociedad, estamos apenas empezando a sentir el impacto del cambio climático. Algunos efectos de la agricultura como los gases de efecto invernadero producidos por la maquinaria agrícola y la producción de fertilizante, son factores que contribuyen y por supuesto, la agricultura misma puede sufrir los efectos del cambio climático. La agricultura necesita adaptarse a las condiciones cambiantes y usar técnicas agrícolas que reduzcan el impacto de nuestro clima mutante.

Problemas con el agua

Además del aumento en las temperaturas globales, los patrones erráticos de precipitación (demasiada en algunas zonas, no suficiente en otras) están causando nuevos retos a los agricultores. Debido al deshielo de los glaciares, algunas zonas han perdido o corren peligro de perder su suministro de agua dulce para el riego.

Deforestación y biodiversidad

Otra complicación en el ciclo agroecológico es el papel de la deforestación.

Una de las causas principales de la deforestación es la necesidad de despojar el terreno para pastoreo de ganado y producción de cultivos. En muchas partes del mundo esta deforestación está ocurriendo en zonas ricas en biodiversidad, tales como los bosques tropicales.

La deforestación no sólo pone una presión adicional sobre importantes especies de plantas y animales, sino que la eliminación de miles de acres de árboles también reduce la capacidad de la Tierra de atrapar el carbono. Más carbono en la atmósfera puede intensificar los efectos del cambio climático, aumentado los posibles efectos negativos sobre la producción del cultivo.

Un ciclo complicado

La relación entre la agricultura y el cambio climático es complicada. Mientras la agricultura busca maneras de aumentar drásticamente la producción de alimentos, los efectos del cambio climático hacen más difícil el aumento de la producción.