¿Cómo se usa el glifosato?

Productores agropecuarios

Los productores tienen múltiples opciones para controlar las malezas, como la labranza, el control manual, los herbicidas y la rotación de cultivos, por nombrar solo algunos. El glifosato es uno de los herbicidas que los productores utilizan, aunque no es el único. Por lo general, se utiliza en combinación con muchas otras prácticas agrícolas para lograr un control más efectivo de las malezas.

Cuando los productores deciden utilizar herbicidas, incluyendo el glifosato, los fabricantes proporcionan indicaciones de aplicación en los rótulos o etiquetas, para asegurar las buenas prácticas. Estas recomendaciones ayudan a los productores a utilizar los herbicidas de manera precisa y juiciosa. Las dosis han sido probadas por empresas, académicos y autoridades reguladoras. Las dosis finales recomendadas para los productos son aprobadas por las Agencias Reguladoras, en los EE.UU. por la Agencia de Protección Ambiental (EPA), al igual que aquellos distribuidos y vendidos en la Argentina deben estar registrados en el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA).

Algunos de los beneficios del glifosato para los productores son:

  • Ayuda en la eliminación de las malezas en el campo antes de sembrar, y luego, ayuda en los cultivos que son tolerantes al glifosato, es decir, como los denominados Roundup Ready® (RR).
  • Funciona como una herramienta fundamental para el aumento de las hectáreas bajo sistemas de labranza conservacionista (mínima labranza y siembra directa), por lo que colabora en la preservación del suelo, reduciendo la erosión hídrica y eólica, y también mejora la economía del agua de los sistemas agrícolas.
  • Favorece la recuperación de tierras propicias para la agricultura (pasturas o siembra), que fueron perdidas por el avance de las malezas.