¿Cómo funciona el glifosato?

El glifosato inhibe específicamente una enzima vegetal, esencial para el crecimiento de las plantas. La presencia de esta enzima en las plantas, pero no en seres humanos y animales, contribuye al bajo riesgo para la salud, siempre que sea utilizado de acuerdo a las recomendaciones del fabricante.

Cuando un herbicida Roundup® se pulveriza sobre las hojas o tallos verdes, el glifosato es absorbido por la planta, y luego circula  a través de sus tejidos. El tensioactivo o surfactante ayuda a la llegada del glifosato a la planta, adhiriéndose a la superficie cerosa de sus hojas, lo que provoca su descomposición. Una vez dentro de la planta, el glifosato inhibe la actividad de una enzima, que impide la fabricación de ciertos aminoácidos esenciales para el crecimiento y vida de esa planta. A pocos días de la aplicación, la planta se marchita y se vuelve amarilla. Luego, a medida que su tejido se deteriora, ésta se vuelve marrón. Al mismo tiempo, las raíces subterráneas de la planta comienzan a descomponerse.

Finalmente, toda la planta muere, siendo incapaz de rebrotar y recuperarse.