Datos de adopción de OGM 2014

En 2014 se cultivaron 181,5 millones de hectáreas de cultivos transgénicos o genéticamente modificados (GM) en todo el mundo, 6 millones más que en 2013.

Desde 1996, más de 10 cultivos fueron autorizados para comercialización en distintos países del mundo, incluyendo cultivos como soja, maíz y algodón y también frutas y hortalizas, tales como papaya, zapallo, berenjena y papa. En 2014, se sumaron a la lista nuevos cultivos aprobados: la papa Innate™ en Estados Unidos, la berenjena Bt en Bangladesh y la caña de azúcar transgénica en Indonesia.

Las características introducidas van más allá de la tolerancia a herbicida y la resistencia a enfermedades e insectos, incorporando también otros rasgos importantes para el productor y el consumidor, tales como la tolerancia a la sequía y mejoras en la calidad. De esta manera, los cultivos GM contribuyen a la sustentabilidad de la agricultura y permiten responder a los desafíos que plantea el cambio climático.

Además de los datos y estadísticas que cada año se incluyen (y que pueden ser consultadas aquí), el informe también describe los principales beneficios que brindan los cultivos transgénicos, destacando el aumento significativo de los ingresos de los productores de escasos recursos. La información disponible muestra además que el uso de cultivos GM durante el período 1996-2013 incrementó la producción en 133 mil millones de dólares, entre 1996 y 2012 disminuyó el uso de insecticidas considerablemente (unos 500 millones kg menos de ingrediente activo) y en 2013 disminuyó las emisiones de dióxido de carbono, lo que es equivalente a retirar 12,4 millones de autos de las calles.

Mientras que los cultivos transgénicos representan una herramienta fundamental para contribuir a la seguridad alimentaria mundial, no son una solución aislada. Las buenas prácticas agrícolas, como por ejemplo, la rotación de cultivos o el manejo adecuado para evitar la resistencia de malezas e insectos, son imprescindibles para la sustentabilidad de la producción, tanto de cultivos transgénicos como de los cultivos tradicionales.

Más beneficios para el consumidor

En 2014, el sistema regulatorio de los Estados Unidos aprobó la siembra comercial de la papa Innate™, que a altas temperaturas produce menos acrilamida (asociada a ciertos problemas de salud), resiste al pardeamiento y a las magulladuras o manchas oscuras, características poco aceptadas por el consumidor y que llevan al descarte de una gran parte de la producción. Además, en Bangladesh, India e Indonesia se están ensayando papas resistentes al tizón tardío, una enfermedad fúngica considerada devastadora y que causó la hambruna de 1845 en Irlanda, con más de 1 millón de muertos.

La investigación y el desarrollo permitirá potenciar el valor nutricional de los alimentos y reducir los desechos alimentarios

Como señala el autor, sólo a través de la investigación y el desarrollo los cultivos transgénicos se podrán responder a las preocupaciones y necesidades de los consumidores; desde potenciar el valor nutricional de los alimentos hasta mejorar factores estéticos que afectan las decisiones de compra o buscar soluciones al problema de los desechos alimentarios.

Potenciales nuevos cultivos en los próximos 5 a 10 años

Una de las preocupaciones expresadas a menudo por los críticos de los cultivos biotecnológicos es el enfoque estrecho de cuatro cultivos principales (soja, maíz, algodón y canola) y dos rasgos, (tolerancia a herbicidas y resistencia a insectos). Al analizar los ensayos y tecnologías en desarrollo, comienzan a visualizarse progresos en los llamados “cultivos huérfanos”, cuya importancia económica puede no ser relevante pero que son sumamente importantes por su contribución a la seguridad alimentaria, particularmente en los países en desarrollo. Así podemos encontrar que los cultivos biotecnológicos del futuro incluyen manzanas, plátanos, yuca, cítricos, garbanzo, frijol, maní, arroz, cártamo, caña de azúcar y trigo, entre muchos otros.

La gama de características que se incorporan también son amplias e incluyen: mejoramiento de la tolerancia a la sequía y la salinidad, la mejora del rendimiento, la utilización eficiente de nitrógeno, la mejora de las cualidades nutritivas de los alimentos y la resistencia a plagas y enfermedades.

Muchos de estos desarrollos representan tecnologías desarrolladas por organizaciones del sector público o son proyectos que involucran asociaciones entre el sector público y el privado. Esto, sumando al hecho de que gran cantidad de estos ensayos se están realizando en los países en desarrollo, y cada vez con mayor participación de países en África, resulta una noticia alentadora.

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El Rol de las Alianzas Público-Privadas (PPP)

En la última década, los organismos y fundaciones han creado proyectos para donar y transferir aplicaciones sobre cultivos transgénicos desde el sector privado al sector público en países industrializados, para beneficiar a pequeños agricultores de bajos recursos en países en vías de desarrollo. El informe analiza en profundidad cuatro de estos casos con diferentes enfoques de colaboración, y que han resultado exitosos al lograr colocar nuevos productos en el mercado. Dos de ellos son: el caso de la berenjena Bt en Bangladesh y el proyecto WEMA en África.

Berenjena Bt en Bangladesh: Bangladesh aprobó la berenjena Bt (resistente a insectos) en octubre de 2013 y, en 2014, 120 agricultores sembraron 12 hectáreas, brindando importantes beneficios económicos y la posibilidad de reducir la exposición a insecticidas en un 70-90%. “La aprobación y comercialización de la berenjena Bt habla del poder de la voluntad política y el apoyo del gobierno”, comenta Clive James, fundador de ISAAA y autor del informe. Este caso también reafirma el valor de la colaboración público-privada, ya que la tecnología fue donada por Mahyco, una empresa india.

Proyecto WEMA (Water Efficient Maize for Africa): el Programa de Maíz Eficiente en el uso de agua para África (WEMA, por sus siglas en inglés) planea distribuir semillas de maíz tolerante a sequía a países africanos en 2017. La tecnología, en este caso, es la que se está usando actualmente en híbridos de maíz en Estados Unidos.

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Fuente

  • James, Clive. 2014. Global Status of Commercialized Biotech/GM Crops: 2014. ISAAA Brief No. 49. ISAAA: Ithaca, NY.